Aunque no podemos controlar las condiciones meteorológicas, al menos podemos prepararnos para cuando éstas empeoran rápidamente y que hacen que los conductores se enfrentan a vientos de tormenta, niebla, aguanieve, nieve y, lo peor de todo, hielo.
Resaltando aún más la seguridad de los ocupantes de vehículos, el proveedor de sistemas de chasis más importante de Reino Unido, TRW Automotive Aftermarket, insta a los conductores y a los talleres a que se aseguren de que los sistemas de chasis (frenos y dirección y suspensión) de los vehículos que conducen se hayan comprobado y revisado correctamente antes de la llegada del frío.
Los defectos graves representan riesgos para la seguridad
A pesar del aumento en el número de nuevos vehículos provocado por los planes renove de los últimos años, los cálculos sugieren que aún quedan varios millones de coches con defectos graves en las carreteras europeas, lo que representa un importante riesgo para la seguridad. En este complicado período económico, cada vez más conductores obtienen ahorros falsos y descuidan el mantenimiento de sus vehículos.
El fallo más común durante la época de frío se produce, por supuesto, en la batería, y en el refrigerante congelado y el líquido limpiaparabrisas debido a la falta de aditivos o a la obsolescencia del anticongelante. Pero, ¿con qué frecuencia pensamos en revisar los sistemas de frenos y dirección? Son, por supuesto, las piezas de seguridad más importantes del coche.
Importancia de las revisiones periódicas de líquidos
Un bajo nivel de líquido de frenos o el líquido de frenos contaminado pueden provocar fallos en los frenos, una situación que puede resultar extremadamente peligrosa y provocar accidentes en las carreteras.
El líquido de frenos es una parte esencial del proceso de frenado y, por lo tanto, una lectura real del punto de ebullición resulta fundamental para una conducción segura. Es imposible evaluar de forma precisa la calidad del fluido con la vista, la única forma segura de evaluarla es comprobándola. TRW recomienda encarecidamente revisar el líquido de frenos todos los años y cambiarlo, como mínimo, cada dos años.
Para su uso en talleres, TRW ofrece un probador de líquidos de frenos de alto nivel, que funciona midiendo el verdadero punto de ebullición del propio líquido de frenos, en lugar de midiendo el contenido de agua, que es lo que hacen los demás, en pocos segundos.
Frenos: por la seguridad
Cuando las carreteras se hielan y están resbaladizas, es incluso más importante que los frenos funcionen de un modo eficaz y esencial, de forma equitativa en el eje. Si una rueda delantera o trasera se bloqueara, podría producirse un giro brusco e incluso un accidente.
Por ello, es fundamental realizar una comprobación visual de todos los manguitos de freno. Cualquier manguito de goma, o incluso cualquier componente de goma, es susceptible de sufrir roturas a bajas temperaturas, especialmente si la antigüedad es un factor a tener en cuenta. Examine las piezas de goma por si se han producido perforaciones, roturas, picaduras o fugas y, si encuentra alguna, sustituya la pieza en cuestión inmediatamente.
Compruebe los calipers en busca de signos de corrosión excesiva y pistones agarrotados. Es mejor realizar esta tarea después de limpiar por primera vez las piezas con el limpiador de frenos de TRW con el fin de facilitar el proceso de inspección.
Asegúrese de inspeccionar los guardapolvos. Cualquier signo de rotura podría provocar la entrada de agua y posibles problemas, tales como pistones bloqueados que podrían provocar el sobrecalentamiento de las pastillas y, por consiguiente, pérdida de eficacia de los frenos. La sal que se utiliza como agente de engravillado en las carreteras solo agrava el problema. Asegúrese de que los pernos de guía no están bloqueados y de que el movimiento de la pastilla no está limitado.
Cuando compruebe los calipers, eche un vistazo a los discos al mismo tiempo para asegurarse de que no hay signos excesivos de oxidación o formación de burbujas, que pueden provocar problemas en el futuro. Asimismo, compruebe las pastillas de freno y asegúrese de que superan el grosor mínimo requerido. ¡No tiene sentido dejar el trabajo a medias!
Estado de los cables
Los cables del freno de mano se suelen pasarse por alto. El revestimiento exterior puede dañarse durante el período de frío y permitir la entrada de agua. En temperaturas inferiores a cero grados este agua se congela y limita el movimiento del cable del freno de mano. En casos extremos el freno de mano no funcionará, pero el problema más común es que el freno de mano no se suelte correctamente.
Compruebe los guardapolvos y los fuelles de la cremallera de dirección por si hay signos de roturas o goma picada. Si entra agua podría producirse oxidación y posible agarrotamiento en la cremallera.
Este proceso se acelera durante el invierno, cuando hay sal y gravilla en la carretera.
Amortiguadores: una pieza crucial para la seguridad
Los amortiguadores desgastados pueden ser muy peligrosos. Afectan al manejo y a la tracción del vehículo, aumentan las distancias de frenado y disminuyen enormemente la efectividad de los sistemas de asistencia electrónicos tales como ESP, ABS, etc. Debido a ello, el coche no podrá controlarse, la dirección comenzará a temblar y el coche podría patinar y desviarse de la carretera.
TRW está dirigiendo actualmente una campaña para llamar la atención sobre los amortiguadores, describiéndolos como una pieza crucial para la seguridad de los vehículos, especialmente después de haber llevado a cabo estudios que sugieren que uno de cada cuatro vehículos europeos tiene, al menos, un amortiguador defectuoso, lo que aumenta la distancia de frenado y pone vidas en peligro en la carretera.
El mensaje principal para una conducción más segura es comprobar, comprobar y comprobar una vez más el sistema antes de que llegue el frío.
“Las piezas defectuosas ponen vidas en peligro en la carretera, es así de simple”, éstas son palabras del experto en TRW Roman Rotter. “El mercado total europeo de amortiguadores asciende de forma estimada a unos 20 millones de unidades, lo que significa que existe un número increíble de vehículos en nuestras carreteras con amortiguadores defectuosos. Insistimos en nuestro deseo de mejorar los niveles de seguridad en nuestras carreteras y trabajaremos incansablemente para extender el mensaje de que los amortiguadores deben estar en perfectas condiciones y deben revisarse periódicamente a todos los niveles”.
Si tiene algún problema con alguna pieza, sustitúyala inmediatamente. No merece la pena correr riesgos.